Fuerza de trabajo femenina en América del Norte
Participación de las mujeres en la fuerza de trabajo
Como se observa en la gráfica 1, en 1996 la fuerza de trabajo femenina en América del Norte se concentró en los Estados Unidos, con 61.9 millones de mujeres económicamente activas (77 por ciento de la fuerza de trabajo en Norteamérica), le siguen México con 11.6 millones (14.5 por ciento del total) y Canadá con 6.8 millones (8.5 por ciento del total).
| Gráfica 1 Distribución de la fuerza de trabajo femenina en América del Norte, 1996 |
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| Nota: | Para Canadá y México los datos se refieren a las mujeres trabajadores de 15 años o más; para los Estados Unidos, los datos se refieren a las mujeres trabajadores de 16 años o más. |
| Fuentes: | Canadá, Statistics Canada, Labour Force Survey; México, STP/INEGI, Encuesta Nacional de Empleo; Estados Unidos, Bureau of Labor Statistics, Current Population Survey. |
La tasa de participación de las mujeres en la fuerza de trabajo ha aumentado sustancialmente en los tres países. México observó el mayor crecimiento al aumentar la tasa de participación de las mujeres de 15 años y más de 27.8 por ciento en 1984 a 37.4 por ciento en 1996. En Canadá, la tasa de participación de las mujeres aumentó de 54 a 57.6 por ciento en el mismo periodo. En los Estados Unidos, la tasa de participación femenina aumentó más rápidamente que en Canadá pero más lentamente que en México, al crecer de 53.6 por ciento en 1984 a 59.3 por ciento en 1996. Se observa que en México y en los Estados Unidos la tasa de participación de las mujeres tuvo un crecimiento continuo en el periodo, mientras que en Canadá ha permanecido sin cambios desde 1993 (gráficas 2 y 2A).
| Gráfica 2 Tasa de participación económica por sexo en América del Norte, 1996 |
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| Nota: | Para Canadá y México los datos se refieren a las mujeres trabajadores de 15 años o más; para los Estados Unidos, los datos se refieren a las mujeres trabajadores de 16 años o más. |
| Fuentes: | Canadá, Statistics Canada, Labour Force Survey; México, STP/INEGI, Encuesta Nacional de Empleo; Estados Unidos, Bureau of Labor Statistics, Current Population Survey. |
El crecimiento de las tasas de participación femenina se ha reflejado en una mayor proporción de mujeres en la fuerza de trabajo total en los tres países. México tuvo el mayor crecimiento. Entre 1984 y 1996, la fuerza de trabajo femenina mexicana de 15 años y más aumentó en 84 por ciento, al pasar de 6.3 millones a 11.6 millones, lo que significó elevar su participación en la fuerza de trabajo total de 27.5 por ciento a 32.8 por ciento al final del periodo. En Canadá, las mujeres aumentaron su participación en la fuerza de trabajo total de 42 a 45.2 por ciento entre 1984 y 1996. En el mismo periodo, la proporción de mujeres en la fuerza de trabajo total de los Estados Unidos aumentó de 43.8 a 46.2 por ciento.
| Gráfica 2A Cambios en la tasa de participación por sexo en América del Norte, 1984-1996 |
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| Fuentes: | Canadá, Statistics Canada, Labour Force Survey; México, INEGI, Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares, 1984, y STPS/INEGI, Encuesta Nacional de Empleo, 1996; Estados Unidos, Bureau of Labor Statistics, Current Population Survey. |
Se estima que en el próximo decenio la participación de la mujer en la actividad económica seguirá creciendo en América del Norte. En Canadá, las proyecciones de la fuerza de trabajo femenina para el periodo 1996-2005 indican que ésta crecerá a una tasa anual de 1.7 por ciento, lo que significará elevar su participación en la fuerza de trabajo total de 45.2 por ciento en 1996 a 46.3 por ciento en el año 20053. En los Estados Unidos, de acuerdo con las proyecciones para el periodo 1996-2006, se estima que la fuerza de trabajo femenina aumentará a una tasa promedio anual de 1.3 por ciento, lo que significará elevar su participación en la fuerza de trabajo total de 46.2 por ciento en 1996 a 47 por ciento en el año 20064. En México, se estima que la fuerza de trabajo femenina mayor de 12 años crecerá a una tasa anual de 2.8 por ciento en el periodo 1996-2005, aumentando su participación en la fuerza de trabajo total de 34.5 por ciento en 1996 a 38.5 por ciento al final de ese periodo5.
La tasa de participación femenina en los tres países varía de acuerdo con la estructura de edades. En general, se observa que en los tres países las tasas más altas corresponden a las edades entre 25 y 44 años. Específicamente, las tasas más altas en Canadá y los Estados Unidos corresponden al grupo entre 35 y 44 años, mientras que para México corresponden a entre 25 y 34 años. Como se aprecia en la gráfica 3, en México, las tasas de participación son menores en todos los grupos de edad con excepción del grupo de más de 65 años. Canadá y los Estados Unidos tienen tasas muy similares para los grupos más jóvenes de edad; sin embargo, a partir de los 45 años las tasas de participación de las mujeres estadounidenses son más altas.
| Gráfica 3 Tasa de participación femenina por grupos de edad en América del Norte, 1996 |
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| Nota: | Fuerza de trabajo como porcentaje de la población en edad de trabajar de cada grupo de edad. |
| Fuentes: | Canadá, Statistics Canada, Labour Force Survey; México, STPS/INEGI, Encuesta Nacional de Empleo; Estados Unidos, Bureau of Labor Statistics, Current Population Survey. |
La gráfica 4 muestra que en el periodo que va de fines de los años setenta a 1996 los aumentos más importantes en las tasas de participación de las mujeres en la fuerza de trabajo se presentaron en Canadá y México. En estos países, las tasas, para todos los grupos de edad en la década de los años setenta, eran inferiores a las observadas en los Estados Unidos. En Canadá, los mayores aumentos se presentaron en los grupos entre 25 y 54 años de edad, mientras que en los Estados Unidos el mayor aumento correspondió a las mujeres de mayor edad (entre 35 y 54 años). En México, la participación femenina entre 1979 y 1996 aumentó en todos los grupos de edad, con los mayores aumentos para las mujeres entre 25 y 54 años. Esto indica que, en los tres países, más mujeres permanecen en la fuerza de trabajo no obstante encontrarse en edades fértiles, lo que contrasta con la situación existente dos decenios antes.
| Gráfica 4 Cambios en la tasa de participación femenina por grupos de edad en América del Norte |
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| Nota: | Fuerza de trabajo como porcentaje de la población en edad de trabajar de cada grupo de edad. |
| Fuentes: | Canadá, Statistics Canada, Labour Force Survey; México, STPS/INEGI, Encuesta Nacional de Empleo; Estados Unidos, Bureau of Labor Statistics, Current Population Survey. |
Factores que han influido en la participación económica de la mujer
Entre los factores que han influido en la creciente participación de las mujeres en la actividad económica se pueden citar: el mejoramiento en los niveles educativos de la población femenina, la necesidad económica de las mujeres de contribuir al ingreso familiar, las mayores oportunidades de empleo de tiempo parcial para las mujeres y la disminución en la tasa de fertilidad, principalmente en México, que en los últimos 25 años ha experimentado una reducción sustancial. Estos factores están ampliamente interrelacionados, es evidente que el aumento en los niveles de escolaridad y la mayor necesidad de las mujeres de contribuir al ingreso familiar han influido en la reducción en la tasa de fertilidad.
En los tres países las mujeres han mejorado sus niveles promedio de educación. En Canadá, el promedio de años de estudio de las mujeres de 15 años y más aumentó de 10 años en 1976 a 12.2 años en 1996; en México, las mujeres de 15 años y más elevaron su nivel de educación de 6.2 años en 1991 a 7 años en 1996. En los Estados Unidos, las mujeres de más de 25 años aumentaron su promedio de escolaridad de 12.1 años en 1970 a 12.8 años en 1995.
Se observa que existe una estrecha relación entre los niveles de educación y la participación de la mujer en la actividad económica en los países de Norteamérica6. Por ejemplo, en Canadá en 1996, la tasa de participación para las mujeres con grado universitario fue de 80.3 por ciento, mientras que para las mujeres con ocho años o menos de educación fue de 18 por ciento. En México, la tasa de participación para las mujeres con educación universitaria fue de 63.1 por ciento, y de 29 por ciento para las mujeres con seis años o menos de escolaridad en 1996. En el mismo año, en los Estados Unidos, la tasa de participación de las mujeres con grado universitario fue de 76 por ciento, mientras que la tasa para las mujeres con escolaridad inferior a un año de secundaria fue de 21.9 por ciento. Si bien la tasa de participación de los hombres también está estrechamente relacionada con los niveles de educación, las diferencias son menores entre los hombres. Esta situación es más relevante en México, en donde se observa que la tasa de participación de los hombres con nivel universitario fue de 84.7 por ciento en 1996 y de 78.4 por ciento para los que tienen un promedio de educación de seis años y menos. En Canadá, la tasa de participación para los hombres con grado universitario fue de 85.1 por ciento y de 37.6 por ciento para aquéllos con ocho o menos años de educación. En los Estados Unidos, las cifras fueron de 85.1 para los hombres con nivel universitario y de 46.1 por ciento para los hombres con menos de un año de educación secundaria. Esto significa que en los tres países la educación es un factor que influye más sobre la tasa de participación femenina que sobre la tasa de participación de los hombres.
Otro de los factores que también ha influido en la participación de las mujeres en la actividad económica es la necesidad de apoyar el ingreso familiar. Esta situación se manifiesta en la creciente participación de las mujeres casadas y divorciadas en la fuerza de trabajo. Como se observa en el cuadro 1, el porcentaje de mujeres casadas y divorciadas en la fuerza de trabajo se ha elevado en forma sustancial en Canadá y México. Asimismo, en el cuadro 2 se observa que el mayor aumento en la tasa de participación de las mujeres en la fuerza de trabajo se presentó entre las mujeres casadas. Si bien esta situación se dio en los tres países, el aumento fue sustancialmente mayor en Canadá y los Estados Unidos. En Canadá, la tasa de participación económica para este grupo de mujeres aumentó en 18 puntos porcentuales en el periodo de 1976 a 1996, mientras en los Estados Unidos fueron 16 puntos porcentuales entre 1976 y 1995. En México, el aumento fue de casi cinco puntos porcentuales entre 1991 y 1996.
| Cuadro 1 | Distribución de la fuerza de trabajo femenina por condición civil en América del Norte (% del total) |
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| Nota: | Para Canadá los datos se refieren a las mujeres de 15 años y más; para México, se refieren a las mujeres de 12 años y más; el dato para las mujeres casadas incluye a las que se encuentran en unión libre, el de divorciadas incluye a las separadas. Para los Estados Unidos, se refiere a las mujeres de 16 años y más; el dato relativo a las mujeres divorciadas incluye a las mujeres viudas. – = no disponible |
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| Fuentes: | Canadá, Statistics Canada, Labour Force Survey; México, STP/INEGI, Encuesta Nacional de Empleo; Estados Unidos, Bureau of Labor Statistics, Current Population Survey. | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Cuadro 2 | Tasa de actividad femenina por condición civil en América del Norte (%) | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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| Nota: | Las cifras se refieren al porcentaje de mujeres en la fuerza de trabajo en cada categoría de condición civil. La categoría de casada incluye unión libre, la de divorciada incluye a las separadas. Para Canadá, los datos se refieren a las mujeres de 15 años o más; para México, se refieren a las mujeres de 12 años o más; para los Estados Unidos, se refieren a las mujeres de 16 años o más. Para los Estados Unidos, el dato relativo a las mujeres casadas se refiere sólo a las que tienen esposo presente. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Fuentes: | Canadá, Statistics Canada, Labour Force Survey; México, STPS/INEGI, Encuesta Nacional de Empleo; Estados Unidos, Bureau of Labor Statistics, Current Population Survey. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
La mayor participación de las mujeres casadas en la actividad económica se ha traducido en un aumento de su contribución al ingreso total del hogar. Por ejemplo, en Canadá, la participación del ingreso de las mujeres casadas en el ingreso total de las familias aumentó de 29 por ciento en 1989 a 31 por ciento en 19927. En los Estados Unidos, la participación de las remuneraciones de las esposas en las remuneraciones totales de las familias aumentó de 32 por ciento en 1987 a 34.1 por ciento en 1995. En México, el ingreso de las mujeres representaba el 18 por ciento del ingreso monetario total de los hogares en 19948.
Las mayores oportunidades de empleo de tiempo parcial para las mujeres también han influido sobre su mayor participación en el mercado de trabajo, ya que el poder disponer de un trabajo de tiempo parcial les proporciona mayor flexibilidad para trabajar y atender obligaciones familiares (véase “Empleo de tiempo parcial entre las mujeres”).
Con relación a la tasa de fecundidad, se observa que en los tres países el número promedio de hijos por mujer se ha reducido en forma importante, principalmente en México (cuadro 3). En Canadá, disminuyó de 2.3 hijos por mujer en 1970 a 1.6 hijos en 1995; en los Estados Unidos, se redujo de 1.6 en 1970 a 1.2 hijos en 1994.9 México registró la reducción más alta en la tasa de fecundidad, al pasar de un promedio de 6.6 hijos por mujer en 1970 a 3.1 hijos por mujer en 1996.10 Estas cifras muestran que la reducción de la tasa de fecundidad en México se ha dado en un tiempo relativamente menor y más reciente en comparación con la reducción en Canadá y los Estados Unidos.11
| Cuadro 3 | ||
| Hijos promedio por mujer en América del Norte | ||
| Hijos promedio por mujer |
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| Canadá | 2.3(1970) | 1.6(1995) |
| México | 6.6(1970) | 3.1(1996) |
| Estados Unidos | 1.6(1970) | 1.2(1994) |
| Nota: | Para Canadá el número de hijos promedio se refiere a las mujeres de 15 años o más; para México se refiere a las mujeres de más de 12 años; para los Estados Unidos, a las mujeres entre 15 y 44 años de edad. | |
| Fuentes: | Canadá, Statistics Canada, Labour Force Survey; México, Consejo Nacional de Población; Estados Unidos, Bureau of the Census of Population, y Bureau of Labor Statistics, Current Population Survey. | |
El número de hijos y su edad son factores que influyen sobre la tasa de participación de las mujeres en la actividad económica. En México, la tasa de participación de las mujeres con un promedio de seis o más hijos es menor (25.8 por ciento en 1996) que la de las mujeres con un promedio de uno a dos hijos (40.4 por ciento). En los Estados Unidos, la tasa de participación de las mujeres con hijos menores de seis años fue de 62.3 por ciento en 1996, mientras que para las mujeres con hijos de mayor edad (entre seis y 17 años) aumentó a 77.2 por ciento.12 En el mismo año, la tasa de participación para las mujeres canadienses con hijos menores (de seis años y menos) es de 59 por ciento en 1996, esta tasa aumenta a 69.9 por ciento para las mujeres con hijos de mayor edad entre seis y quince años.13
Empleo de las mujeres en América del Norte
Como se observa en la gráfica 5, el nivel del empleo de las mujeres en el periodo de 1984 a 1996 aumentó a una tasa más alta que la de los hombres en los tres países de América del Norte. En Canadá, el empleo femenino creció en 29.5 por ciento, en comparación con el 13.1 por ciento del empleo de los hombres. En los Estados Unidos, el empleo de las mujeres aumentó en 27.4 por ciento, mientras que el de los hombres lo hizo en 15.4 por ciento.
| Gráfica 5 Crecimiento del empleo por sexo en América del Norte, 1984-1996 |
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| Fuentes: | Canadá, Statistics Canada, Labour Force Survey; México, INEGI, Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares, 1984, STPS/INEGI, Encuesta Nacional de Empleo 1988, 1991, 1993, 1995 y 1996 y estimaciones para los años intermedios; Estados Unidos, Bureau of Labor Statistics, Current Population Survey. |
En México, el empleo femenino tuvo el incremento más alto en América del Norte con 83 por ciento, mientras que el empleo masculino aumentó en 44.5 por ciento. Debido a estas diferencias en las tasas de crecimiento, la relación hombres-mujeres ocupados entre 1984 y 1996 disminuyó de 1.4:1 a 1.2:1 en Canadá; de 2.6:1 a 2.1:1 en México, y de 1.3:1 a 1.2:1 en los Estados Unidos.
La creciente participación de la mujer en la actividad económica en ese periodo tuvo una influencia significativa en el aumento del empleo total en los tres países. En el caso de Canadá, el 62 por ciento del aumento en el empleo total entre 1984 y 1996 se explica por el crecimiento del empleo de la mujer; en el mismo periodo, el empleo femenino explicó el 58 por ciento del aumento del empleo en los Estados Unidos, y el 42 por ciento en México.
Distribución del empleo femenino por edad
La distribución del empleo de la mujer por grupos de edad presenta diferencias entre los países de América del Norte. Como se aprecia en la gráfica 6, México tiene la estructura por edades más joven, con una alta proporción de mujeres trabajadoras de entre 15 y 24 años de edad. En 1996, el 28.1 por ciento del empleo femenino en México se encontraba en este rango de edades, mientras que en Canadá la proporción era de 15.9 por ciento; el dato para los Estados Unidos es de 15.2 por ciento para las mujeres entre 16 y 24 años. Por su parte, los Estados Unidos tuvieron la mayor proporción de mujeres ocupadas en el grupo de más edad (55 años y más), lo que significa que en este país la mujer se retira del trabajo a una mayor edad. Canadá presentó la mayor proporción de mujeres ocupadas en el grupo de mediana edad (25 a 44 años). El diferente perfil demográfico de México, que se caracteriza por una estructura de población más joven que la de Canadá y los Estados Unidos, es un factor importante de su distribución del empleo por edad.
| Gráfica 6 Distribución del empleo femenino por grupos de edad en América del Norte, 1996 |
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| Nota: | Para los Estados Unidos, el primer grupo comprende de 16 a 24 años. |
| Fuentes: | Canadá, Statistics Canada, Labour Force Survey; México, STPS/INEGI, Encuesta Nacional de Empleo; Estados Unidos, Bureau of Labor Statistics, Current Population Survey. |
En comparación con la estructura por edades del empleo femenino en 1984, se observa que en los tres países la participación de las mujeres más jóvenes en el empleo total disminuyó, mientras que la de las mujeres entre 25 y 54 años aumentó, principalmente en Canadá (gráfica 6A). La reducción en la participación del grupo de menor edad puede deberse a una mayor asistencia a la escuela por parte de la mujer, así como al envejecimiento de la población en los tres países, mientras que el aumento en los grupos de mediana edad pueden explicarse por la mayor participación de mujeres casadas en la fuerza de trabajo.
| Gráfica 6A Cambios en la distribución del empleo femenino por grupos de edad en América del Norte, 1984-1996 |
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| Nota: | 1988-1996 para México. |
| Fuentes: | Canadá, Statistics Canada, Labour Force Survey; México, STPS/INEGI, Encuesta Nacional de Empleo; Estados Unidos, Bureau of Labor Statistics, Current Population Survey. |
Empleo femenino por posición en el trabajo
Como se aprecia en la gráfica 7, el empleo de las mujeres en América del Norte es principalmente de carácter asalariado. Esta situación es más común en Canadá y los Estados Unidos, en donde más del 90 por ciento del empleo femenino recibía sueldos o salarios en 1996, mientras que en México la proporción fue de 60.1 por ciento en el mismo año. Cabe destacar que en los tres países el trabajo asalariado es ligeramente más común entre las mujeres que entre los hombres. Por ejemplo, en los Estados Unidos la participación de las mujeres asalariadas en el empleo total fue de 93 por ciento en 1996, mientras la cifra para los hombres fue de 90 por ciento. En Canadá, las cifras fueron de 90.1 por ciento para las mujeres y de 87.5 por ciento para los hombres. En México, las proporciones fueron de 60.1 por ciento para las mujeres y de 58 por ciento para los hombres.
| Gráfica 7 Distribución del empleo femenino por posición en la ocupación en América del Norte, 1996 |
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| Nota: | Para Canadá, los datos se refieren a las mujeres trabajadores de 15 años o más; para México se refieren a las mujeres trabajadores de 12 años o más, y para los Estados Unidos, a las mujeres trabajadores de 16 años o más. En Canadá y los Estados Unidos los trabajadores por cuenta propia incluyen sólo a los trabajadores no incorporados; los trabajadores incorporados se incluyen en la categoría de empleados. En México, Canadá y los Estados Unidos los empleadores se incluyen en la catrgoría de autoempleados. |
| Fuentes: | Canadá, Statistics Canada, Labour Force Survey; México, STPS/INEGI, Encuesta Nacional de Empleo; Estados Unidos, Bureau of Labor Statistics, Current Population Survey. |
En México, el trabajo por cuenta propia y el trabajo sin pago también representan una elevada proporción del empleo femenino total. En 1996, la participación de estas categorías de trabajadores en el empleo femenino total fue de 23 y 16.9 por ciento, respectivamente. En el mismo año, en Canadá, la mujer trabajadora por cuenta propia representó 9.2 por ciento del total del empleo y la mujer sin pago 0.7 por ciento; para los Estados Unidos, las proporciones fueron de 6.7 y 0.2 por ciento, respectivamente. En México, esta situación se explica en parte por una mayor proporción de mujeres ocupadas en el sector primario (fundamentalmente en la agricultura), en donde el trabajo sin pago y el autoempleo tienen una alta participación. En 1996, 67 por ciento del empleo femenino en el sector agrícola en México era sin pago y 13 por ciento era trabajo por cuenta propia.
Cabe señalar que en Canadá entre 1984 y 1996 y en México entre 1979 y 1996, el trabajo por cuenta propia entre las mujeres creció sustancialmente, mientras que la proporción de trabajadoras asalariadas disminuyó. La reducción de empleo asalariado en ambos países puede estar asociado a la disminución en la proporción de mujeres ocupadas en la industria manufacturera, en donde el trabajo es fundamentalmente de carácter asalariado. Por su parte, el crecimiento del trabajo por cuenta propia en México es un reflejo del aumento de la participación de la mujer en el comercio al menudeo, en donde se registra una alta proporción de este tipo de trabajo, fundamentalmente de carácter informal. En Canadá, el aumento de este tipo de trabajo se debe principalmente al aumento en la proporción de mujeres ocupadas en los servicios sociales y personales, en donde se registra el 68 por ciento del trabajo por cuenta propia femenino en 1996.
Distribución del empleo femenino por actividad económica
La mujer trabajadora en América del Norte se encuentra ocupada fundamentalmente en el sector de los servicios (servicios sociales, personales y profesionales,14 comercio, servicios financieros y bienes raíces, gobierno, y transportes y comunicaciones). En 1996, de cada diez mujeres ocupadas en Canadá y los Estados Unidos, 8.6 se encontraban trabajando en el sector de los servicios; en el mismo año, la relación para México fue de 7.2 por cada diez mujeres.
En los tres países de América el Norte, el empleo de la mujer en el sector servicios se concentra principalmente en los servicios sociales, personales y profesionales (fundamentalmente en las actividades relacionadas con la salud y la educación) y en el comercio al menudeo. Sin embargo, los países presentan diferencias en cuanto a la participación en estas actividades. En lo que respecta al empleo en servicios sociales, personales y profesionales, la participación más alta la tiene Canadá con 51.4 por ciento del total del empleo femenino en 1996, le siguen los Estados Unidos, con 47.6 por ciento, y México, con 38.2 por ciento. En el caso del empleo en el comercio al menudeo, México tiene la participación más alta con 21.3 por ciento del empleo total femenino en 1996, seguido por los Estados Unidos, con 18.8 por ciento, y Canadá, con 14 por ciento en el mismo año.
Convendría destacar que si bien la participación de las mujeres en el comercio al menudeo es elevada en los tres países, existen algunas diferencias en cuanto al tipo de establecimientos comerciales en los que se concentra el empleo femenino. En los Estados Unidos la participación de la mujer se encuentra principalmente en establecimientos comerciales considerados formales,15 como son restaurantes, tiendas departamentales y tiendas de abarrotes. En 1996, cerca de 60 por ciento del empleo femenino en el comercio al menudeo en ese país se realizaba en este tipo de establecimientos. En México, el empleo femenino en el comercio al menudeo también se realiza principalmente en establecimientos formales. En 1996, el 58% del empleo femenino en el comercio al menudeo se concentró en este tipo de establecimientos. Sin embargo, entre 1991 y 1996 se registró un sustancial aumento del empleo femenino en el comercio informal, esto es, el que se realiza en locales no fijos ubicados principalmente en tianguis y en la vía pública. En ese periodo, la participación de la mujer ocupada en el comercio informal en el total del comercio al menudeo aumentó de 20.2 por ciento en 1991 a 42 por ciento en 1996.
Como se aprecia en la gráfica 8, México también tiene una alta participación de mujeres ocupadas en el sector de agricultura y pesca. En 1996, el 10.3 por ciento del empleo femenino se ubicaba en esta actividad, mientras que los porcentajes para Canadá y los Estados Unidos fueron de sólo 2.6 por ciento y 1.5 por ciento, respectivamente.
| Gráfica 8 Distribución del empleo femenino por actividad enconómica en América del Norte, 1996 |
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| Nota: | Para Canadá, los datos se refieren a las mujeres trabajadoras de 15 años o más; para México se refieren a las mujeres trabajadoras de 12 años o más y para los Estados Unidos a las mujeres trabajadoras de 16 años o más. |
| Fuentes: | Canadá, Statistics Canada, Labour Force Survey; México, STPS/INEGI, Encuesta Nacional de Empleo; Estados Unidos, Bureau of Labor Statistics, Current Population Survey. |
Con relación a la participación de la mujer en la industria manufacturera, como se observa en la gráfica 8, México tiene la participación más alta con 16.9 por ciento del empleo femenino total en 1996, le siguen los Estados Unidos, con 11.2 por ciento, y Canadá, con 9.5 por ciento del empleo femenino en el mismo año. La mayor participación de la mujer en la industria manufacturera en México se explica, en parte, por su alta participación en la industria maquiladora de exportación. Por ejemplo, en 1996, el número de mujeres obreras en esta industria fue de 358,145 personas, lo que significó 58 por ciento del total de los trabajadores obreros en la industria maquiladora y alrededor de 18.5 por ciento del empleo femenino total en la industria manufacturera en ese año.
Como se observa en la gráfica 9, la estructura del empleo femenino en el sector manufacturero en los tres países presenta algunas semejanzas, pero también diferencias. Por una parte, los tres países tienen una alta proporción de mujeres ocupadas en la actividad manufacturera en las industrias de la fabricación de prendas de vestir, elaboración de alimentos y bebidas y fabricación de productos y maquinaria eléctricos. En Canadá, estas actividades absorbieron 36.6 por ciento del empleo femenino manufacturero en 1996. La proporción del empleo femenino manufacturero en las mismas industrias en México fue de 62.9 por ciento y de 29.5 por ciento en los Estados Unidos en 1996.
| Gráfica 9 Distribución del empleo femenino en la industria manufacturera en América del Norte, 1996 |
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| Nota: | Para Canadá, los datos se refieren a las mujeres trabajadoras de 15 años o más; para México se refieren a las mujeres trabajadoras de 12 años o más y para los Estados Unidos a las mujeres trabajadoras de 16 años o más. Las cifras pueden no sumar cien debido al redondeo. |
| Fuentes: | Canadá, Statistics Canada, Labour Force Survey; México, STPS/INEGI, Encuesta Nacional de Empleo; Estados Unidos, Bureau of Labor Statistics, Current Population Survey. |
En los tres países, de las actividades manufactureras en las que se concentra el empleo femenino, sólo en la industria de la fabricación de prendas de vestir la mujer representa una elevada proporción del empleo total. En Canadá, alrededor de 74 por ciento del empleo en la industria del vestido en 1996 fue femenino; los porcentajes para México y los Estados Unidos fueron de 66.8 y 70.1 por ciento, respectivamente. En contraste, las industrias de elaboración de alimentos y de fabricación de productos y maquinaria eléctricos son realizadas fundamentalmente por mano de obra masculina.
La gráfica 9 también muestra que en Canadá y los Estados Unidos, a diferencia de México, el empleo de la mujer en la industria manufacturera es más diversificado. Además de las actividades mencionadas, en estos dos países la participación de las mujeres también es elevada en las industrias de fabricación de papel, imprenta y derivados de la madera; fabricación de productos metálicos, maquinaria y equipo de transporte, y en la industria química y derivados.16 En 1996, estas industrias absorbieron 48 por ciento del empleo femenino manufacturero en Canadá y 51.4 por ciento en los Estados Unidos, mientras que en México la participación fue de 19 por ciento. No obstante, estas actividades se consideran de empleo predominantemente masculino. Por ejemplo, en los Estados Unidos, la participación de las mujeres en el empleo total en la industria de fabricación de productos metálicos, maquinaria y equipo de transporte fue de alrededor de 23 por ciento en 1996; en Canadá, la participación fue de 18 por ciento, y en México fue de 27.9 por ciento en el mismo año.
Cambios en la estructura del empleo femenino por actividad económica
En el periodo de 1984 a 1996, los cambios en la estructura del empleo femenino por actividad económica en los tres países estuvieron caracterizados por un aumento de la participación de la mujer en el sector servicios y una disminución en la industria manufacturera.17 Cabe señalar que este cambio también se presentó en el empleo masculino.
En los tres países el aumento más alto en el empleo femenino se presentó en los servicios sociales, personales y profesionales (principalmente en los servicios relacionados con la salud y la educación) y en el comercio al menudeo. En Canadá, el aumento del empleo en servicios sociales, personales y profesionales explicó 69 por ciento del crecimiento del empleo femenino total entre 1984 y 1996, mientras que el comercio al menudeo explicó 9.9 por ciento. En el mismo periodo, en los Estados Unidos, 65.8 por ciento del aumento en el empleo femenino también se debió al crecimiento del empleo en los servicios sociales, personales y profesionales, y 13.9 por ciento fue resultado del aumento del empleo en el comercio al menudeo. En México, el crecimiento del empleo femenino entre 1991 y 1996 se debió fundamentalmente al aumento del empleo en el comercio al menudeo (que explicó 25.5 por ciento del aumento) y al crecimiento del empleo en los servicios sociales y personales, que explicó 21.3 por ciento del crecimiento del empleo total. En esta última actividad destaca el crecimiento del empleo femenino en los servicios domésticos.
Por lo que respecta a los cambios en la estructura del empleo femenino en la industria manufacturera, en los tres países se observa una reducción en la proporción de mujeres ocupadas en las actividades en las que su participación ha sido tradicionalmente elevada. Por ejemplo, tanto en Canadá como en México y los Estados Unidos, la participación femenina en la industria de fabricación de prendas de vestir disminuyó. En México también se redujo la participación de la mujer en la industria alimenticia. Por otra parte, se observa que las mujeres han registrado aumentos en actividades en las que los hombres han tenido una mayor participación, tal es el caso de la industria del papel, imprenta y derivados. En Canadá y los Estados Unidos también aumentó la participación femenina en la industria de fabricación de productos químicos y productos derivados y en la industria manufacturera de productos metálicos, maquinaria y equipo de transporte. En México también aumentó la participación de las mujeres en la fabricación de productos y maquinaria eléctricos entre 1991 y 1996.