Envejecimiento e Interdependencia de los Mercados Laborales en América del Norte
México, DF, 13 de noviembre, 2006
Las tendencias demográficas en América del Norte suponen retos económicos de gran importancia para México, Canadá y Estados Unidos en las próximas décadas. Canadá y los Estados Unidos serán los primeros en ver que los
baby boomers alcancen la edad de 65 años durante la década del 2010. Su jubilación, junto las tasas decrecientes de fertilidad, disminuirán el crecimiento de la fuerza laboral. Esto, aunado al incremento de la longevidad, incrementará los cocientes de dependencia de los adultos mayores.
[1] Canadá envejecerá más rápido que los Estados Unidos, y México, a pesar de ser un país joven demográficamente, mostrará cocientes de dependencia de los adultos mayores similares a los de su vecino del Norte para el año 2050.
Si estos países quieren evitar un crecimiento económico más lento, el envejecimiento de la fuerza laboral canadiense y estadounidense requerirá de políticas económicas y sociales de largo plazo y sustentables. Lograr tasas de participación laboral más altas, especialmente de las mujeres, personas discapacitadas y trabajadores de la tercera edad sería una de estas políticas. Otra sería continuar con la importación de mano de obra de otros países.
[2] De hecho, durante los años 90 y a principios de la década del 2000, los inmigrantes ya representaban cerca de la mitad a dos tercios del crecimiento de la fuerza laboral en los EE.UU. y en Canadá. Las actuales proyecciones indican que esta tendencia persistirá en el futuro cercano.
Sin embargo, factores distintos a la dinámica del mercado laboral determinan la política migratoria y ésta plantea cuestiones difíciles y complejas tanto en los países receptores como en los que envían trabajadores migratorios. La pérdida neta de capital humano para estos últimos países es una de ellas, especialmente cuando el capital humano es crítico en un contexto donde el crecimiento económico depende cada vez más no sólo de la cantidad sino de la calidad de la mano de obra. La calidad de la mano de obra es clave para la productividad, especialmente en una era donde las tecnologías de la información se han convertido en un rasgo definitorio en el lugar de trabajo. Un desafío central para los diseñadores de políticas es el asegurarse de que los que inician en el mercado laboral tengan, y que los participantes de la fuerza laboral mantengan (a través de un aprendizaje continuo), las habilidades requeridas por el mercado.
La inversión en el desarrollo de una fuerza laboral calificada es primordial para los tres países de América del Norte. La jubilación de la generación de los baby boom en Canadá y en los Estados Unidos creará nuevas necesidades para los trabajadores de todo tipo, pero especialmente, de aquellos trabajadores expertos y educados que puedan responder a las presiones del rápido cambio tecnológico y a la intensa competencia mundial. Si bien los Estados Unidos cuentan con la proporción más alta de trabajadores expertos de alto nivel ( high-skilled) , también tiene la proporción más alta de trabajadores con bajas calificaciones ( low-skilled ). Asimismo, el crecimiento de la productividad de Canadá sigue estando, en general, por debajo del de los Estados Unidos, a pesar de sus importantes logros en el mejoramiento del promedio de educación de sus trabajadores.
Aunque no enfrentará el envejecimiento de su población hasta la década del 2030, México tiene una ventana de oportunidad para aprovechar su bono demográfico a favor del crecimiento y desarrollo económicos. Este país tiene mucho por hacer en términos del desarrollo de su capital humano y al mismo tiempo está perdiendo su ventaja tradicional, basada en la ventaja de salarios bajos, ante otras economías en desarrollo de rápido crecimiento como China y la India. Por lo tanto, México requiere de un esfuerzo grande y sostenido para incrementar las capacidades y la productividad de su mano de obra antes de que el país comience a enfrentar el proceso del envejecimiento.
Los tres países de América del Norte pueden convertir los retos impuestos por sus propias dinámicas demográficas en oportunidades si deciden explotar las complementariedades de sus mercados laborales y aprender de las mejores experiencias en la región. Por ejemplo, el envejecimiento de la población generará una alta demanda de trabajadores especializados en el cuidado de la salud y otros servicios relacionados. Puesto que el proceso de envejecimiento comenzará a ritmos diferentes en Canadá, México y Estados Unidos abre una ventana de oportunidades para que estos países planeen y diseñen programas educativos y de capacitación con antelación, a fin de que puedan beneficiarse mejor de sus complementariedades laborales en los distintos momentos de su dinámica demográfica.
Mientras que los programas de trabajadores temporales son a menudo sugeridos como un remedio natural para la complementariedad de los mercados de trabajo, esta conferencia busca encontrar fórmulas innovadoras para que los tres países se beneficien de sus propias dinámicas demográficas y de los mercados laborales. Un ejemplo es la promoción de la inversión en el desarrollo de competencias en el área de salud, particularmente para el cuidado de la tercera edad.
El TLCAN ha creado un ambiente para conducir negocios en América del Norte así como un marco jurídico seguro para la inversión a través de las fronteras, los que facilitaron la aparición de sistemas regionales de producción. Los países de la región podrían ahora aprovechar estas interdependencias económicas y convertirlas en sinergias positivas a través del desarrollo de programas cooperativos de capacitación y educación que mejoren las capacidades básicas del trabajo de los crecientes sectores clave en América del Norte.
El objetivo principal de este seminario Interdependencia de los Mercados Laborales de América del Norte: desafíos y oportunidades del envejecimiento de la población es propiciar el diálogo entre aquellos interesados en América del Norte sobre estas cuestiones y explorar posibles políticas públicas innovadoras y estrategias relacionadas para el sector privado e instituciones de educación superior para la promoción de las necesidades de los mercados laborales de los tres países de América del Norte respectivamente, ya que algunas de éstas son mutuamente benéficas.
La publicación de una monografía con los documentos presentados durante la conferencia permitirá alcanzar a una audiencia mayor y continuar con el diálogo.
Otro objetivo es identificar cuestiones de interés mutuo para los futuros trabajos de investigación en aspectos relevantes relacionados con los mercados laborales en los tres países de América del Norte.
El seminario está dirigido principalmente a los funcionarios públicos de los tres países, especialmente de los Secretarías del Trabajo y de Educación; legisladores; sindicatos; empresarios, académicos y al publico en general.
PROGRAMA
Lunes 13 de noviembre
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8:30-9:30 a.m.
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Inaguración
- Lic. Julio Faesler, Jefe de la Unidad de Asuntos Internacionales, STPS
- Hon. Gaëtan Lavertu, Embajador de Canadá en México
- Dr. Enrique Cabrero, Director General, CIDE
- Dr. Peter Accolla, Director Ejecutivo Interino, SCCL
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10:00 a.m. -12:00 p.m.
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Tendencias Demográficas y la Fuerza Laboral en Norteamérica
Preside: Dr.Alejandro Villagómez, CIDE
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12:00-2:00 p.m.
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Complementariedades en los Mercados Laborales en el contexto de integración económica
Preside: Dr. John Scott, CIDE
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2:00-4:00 p.m.
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Relator Especial: Lic. Gerónimo Gutiérrez, Subsecretario para América del Norte, SRE
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4:00-6:00 p.m.
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Invirtiendo en el Capital Humano para América del Norte
Preside: Dra. Teresa Bracho (CIDE)
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6:00-7:00 p.m.
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Sesión de Clausura: Resumen de actividades y futuros trabajos de investigación
Preside: Dr. Fausto Hernández, CIDE
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[1] Los cocientes de dependencia de los adultos mayores se definen como el número de adultos mayores de 60 años y más por el número de la población en edad laboral (de 15 a 59 años).
[2] El incremento de la tasa de fertilidad no es una opción a corto o mediano plazo para incrementar el crecimiento de la fuerza laboral debido a que el último decline de la tasa total de fertilidad ha sido ya reducida en el número de mujeres en edad reproductiva. El incremento en tasas de nacimiento crudo serían entonces eliminadas.